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Los
había conocido en un vuelo desde Comodoro Rivadavia a Buenos Aires. Hacían
una linda pareja.
Ella tenía unos 38 y él unos 42 años más o menos.
Como viajamos en la fila de 3 asientos, hablamos de todo un poco.
Yo veía en los ojitos de ella, una morocha hermosa de ojos azules y
lomo infartante, cierto aire pícaro.
Estabamos hablando de viajes a distintos lugares, cuando ella acercó su
pierna a la mía.
Al sentir ese contacto, me sentí incómodo y me corrí un poco, pero
ella volvió a acercar su pierna haciéndome notar que el
"touch" no había sido casual.
Antes de bajar del avión, me dió su tarjeta personal, era ingeniera y
se dedicaba a el estudio de los pozos de petróleo.
Yo le dí la mía solo como una formalidad.
Sorpresa: a los 3 días recibí un mail de ella diciéndome que le había
parecido macanudo y piola, y que me invitaban a una fiesta en su quinta
de zona norte.
Bueno dije yo... que pierdo?
Siguiendo las indicaciones de como llegar y luego de pasar el
"filtro" de la custodia del barrio, me acerqué a una casa
estilo californiano hermosa.
Al tocar el timbre, se acercó una señora vestida con un delantal muy
formal, y me dijo: -Pase que el Sr. y la Sra lo están esperando.
A mi solo? -pregunté inocentemente.
Si, a ud. solo -dijo la mucama.
Recién en ese momento me dí cuenta de lo que me esperaba.
Erica estaba sentada en un sillón de un gran salón de estar, con un
pantalón de cuero y una camisa blanca sin corpiño, que se
trasparentaba y dejaba ver sus hermosas tetas.
Dónde me metí, pensé inocentemente?
Freddy me recibió con una sonrisa y me pidió que me pusiera cómodo.
Comenzamos a hablar de cualquier cosa, cuando así porqué sí,
comenzaron a contarme de su último viaje por Jamaica, y su visita al
Hedonism (club swinger)
Mi cuerpo comenzó a tomar temperatura, cuando ella me contaba que su
sueño de curtirse un negro, se había hecho realidad con el
consentimiento de Freddy.
Desde ese viaje y hasta hoy, tenían como práctica habitual, elegir una
semana cada uno a un hombre, mujer o pareja para pasarla bien en su
quinta.
Yo, por supuesto, era la presa de esa semana.
Puedo acercarme? -me dijo ella.
Dale, tranqui! -le dije él, con la mirada cómplice de él.
La muy turra, se acercó y lo primero que hizo fue manotearme el ganso,
para exclamar:-Tenés cara de pijón, puedo ver si es cierto?
Mamita! Me desabrochó el cinturón, bajó el cierre, y como un resorte
mi pija saltó del interior del pantalón, ya que no uso calzoncillos
abajo del jean regulamente.
Sus ojos brillaron. Me miró a los ojos, lo miró a Freddy y le pidió
permiso: -Puedo probar amor?
Más vale! -dijo él, acercando su mano a una cámara digital y
empezando una sesión fotográfica de su mujer mamando mis 20x6 cms.
Ella era una maestra de la felación.
Con qué delicadeza recorría mi verga con su lengua, de arriba a abajo,
de un costado a otro, y como jugaba con el "ojito" de mi
cabezota y la punta de su lengua.
Ya tenía abierta su camisa, dejando al descubierto sus tetas, enormes
pero extrañamente firmes, un muy buen trabajo, me dije.
Freddy a esta altura, ya había cambiado los hábitos fotográficos por
los lingüísticos.
Estaba tras ella, comiéndole la concha, mientras ella, en cuatro patas,
seguía jugando con mi verga, que ya había comenzado a largar líquidos
de a poco.
Mmmmmm... gimió ella, mirándome a los ojos.
Estás listo para que te monte?
Me desvestí en un nanosegundo y me senté en el sillón de 3 plazas que
se había convertido en nuestro espacio de juego.
Se paró, apoyó la planta de sus piés sobre el sillón y se puso en
cuclillas, apoyando la cabeza de mi poronga en su concha, totalmente
lubricada.
Freddy, solo miró sentado al lado nuestro.
Comenzó a clavarse mi pija de a poco. Cada centímetro que entraba,
jadeaba como nunca había visto a perra alguna.
Se la clavó hasta la faringe y comenzó a cabalgar despacio, logrando
que mi nabo, duro como un fierro, saliera hasta la cabeza, y entrara
hasta los huevos.
Comencé a chuparle las tetas, divinas, suaves y con gusto a alguna
crema exótica. No iba a poder aguantarme mucho esa situación.
Ella ya había acabado como 2 veces, y con la maestría que dan los años,
se dió cuenta que era mi momento, por lo que hizo una pausa y me dijo:
-Oh,oh, mi potrillo... no largues tu lechita ahora, que tengo reservado
otro lugar para eso.
Se paró, me dió la mano para que me pare también y se sentó arriba
de Freddi, tal como lo había hecho conmigo, con la diferencia que
Freddy estaba acostado y no sentado como yo.
Ella se inclinó hacia adelante, se sentó en su pija, y dejó sus
nalgas apuntando al cielo, para que yo vea como la poronga de él
entraba en su concha, dejando "vacante" el garage para mi
alegría.
Y.. que esperás?-me dijo.
No hizo falta que lubrique nada, porque Freddy ya había hecho el
trabajo por mi.
Estaba totalmente brillante y encremadito ese agujerito hermoso, rosa y
suave.
Apoyé mi cabeza en el túnel, y ví como en cuestión de segundos devoró
mi poronga hasta el final, sin pausa alguna.
No lo podía creer.
La mujer de apariencia seria y reservada que había conocido en el avión,
se estaba comiendo mi pija por el orto y la del marido por la concha.
Era mi primera penetración múltiple.
Sentir que mi pija se encontraba con la de Freddy dentro de ella, fue
mucho para mí.
Largué unos seis chorros de leche, para tener el orgasmo más increíble
de mi vida.
Invoqué a todos los dioses del Olimpo y cuanto personaje mitológico
pasó por mi cabeza, gritando como un alienado.
Mi pija, lejos de caerse, se mantuvo dura como si fuera de madera, por
unos cinco minutos más, cabeceando dentro de ese culo divino, y dándole
tiempo a él para que se hechara un polvazo de aquellos.
Al sacar mi pija de su agujero, vi el forro totalmente rebosante lleno
de leche y quedé realmente pelotudo, sin ningún tipo de reacción por
unos minutos, tirado en el sillón, mientras ellos se daban besos de
enamorados.
Qué hacés mañana? -me preguntó ella - Tenemos una reunión con una
pareja, y quiero invitarte.
Está demás decir que fuí, pero esa la dejamos para la próxima.
Desde ese día soy otro.
Gozar a la mujer de otro mientras mira loco de la calentura, pasó a ser
uno de mis máximos placeres.
Si alguna pareja calentona, copada y guapa quiere conocerme, desde ya
que está mi casilla de mails abierta a sus comentarios.
Marcos
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