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CARTOON |
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El
lugar era muy parecido al Cartoon Room, aunque en el techo tenía dos
espejos, uno plano al techo sin llegar a la pared, el otro en un plano
inclinado que permitía tener una visión espectacular apoyando la
cabeza sobre la almohada, un espejo al respaldo de la cama, que no tenia
respaldo, sino que era el espejo y dos espejo s a cada uno de los lados
de la cama, de frente un gran ventanal de vidrio que da al norte con una
espectacular vista al río, eran las 5 de la tarde y nos encontrábamos
recostados viendo el río con una copa de champú en la mano, un largo y
profundo beso para romper el hielo, te estiré del pelo y te lo puse
para arriba...te lo ataste con una peineta, te sacaste el corpiño de
tigre y...me desabrochaste el pantalón y como el que busca encuentra,
sacaste el miembro erecto y ahí nomás practicaste un fellatio, como
nunca lo habías hecho, el sol penetraba por la ventana y reflejaba
sobre tu rubio pelo, al mismo tiempo una brisa suave entraba y
refrescaba los cuerpos que ardían, al mismo tiempo te acariciaba el
cabello, y masajeaba los pechos, te saqué los pantalones que estaban
tan ajustados que parecían la piel misma, te senté suavemente sobre la
cama y abrí tus piernas lentamente, y besando tu cuerpo centímetro por
centímetro llegué al pulvis y lentamente te hice cunnilingus que hoy
todavía recordarías, me tocaste para que me diera vuelta y sin dejar
de hacer lo que estaba haciendo vos pudieras introducir el erecto
miembro en tu boca, y por extensos e inacabables minutos saboreamos los
mejores gustos que tiene la vida. Pasó el tiempo y nuevamente me puse
por arriba tuyo y mi pene naturalmente fue a ubicarse entre tus
senos...las sombras de algunas nubes se cruzaron entre el sol y nuestros
cuerpos que se retorcían sobre la cama, fue ahí cuando abriste
naturalmente las piernas esperando que mi pene te penetre en esa vagina
que desbordaba de placer, poco a poco fue penetrando entre pequeños
gemidos que hacías por cada centímetro que penetraba, tirabas la
cabeza para atrás como haciendo lugar para que la penetración sea aún
más profunda, fuiste levantando las piernas para facilitar la
profundidad de la introducción, tenías los ojos cerrados y al parecer
no querías abrirlos por temor a que sea un sueño, mientras tanto te
besaba los pesones, que nunca habían estado tan erectos, poco a poco
los cuerpos fueron avanzando en un abrazo interminable, el movimiento se
hizo más frecuente y cambió el ritmo varias veces durante este
rato...los cuerpos sudorosos chocaban produciendo un extraño ruido, así
giramos y de un solo movimiento te encontraste arriba comenzando una
cabalgata de placer donde supiste encontrar distintos tipos de trotes,
mientras que te besaba y te acariciaba los senos y nos veíamos
fijamente a los ojos, tratando de ver uno dentro del otro, de pronto
demostraste y te pusiste en cuatro para esperar que por atrás, con una
actitud provocadora, esperando que ese pene que ya parecía explotar,
lentamente te penetré y nuevamente estalla tu cara de goce. Te tomé de
las caderas y modifiqué lentamente la velocidad de la penetración y
seguías gimiendo, así de pronto sentiste como la erección se hacía más
fuerte aún, y de pronto sentiste que la temperatura aumentaba
sustancialmente y mis gemidos demostraban que estaba acabando dentro
tuyo, nos desvanecimos juntos en la cama y dejamos que esa brisa nos
refrescara y produzca un escalofrío al chocar con nuestra transpiración,
prueba de ello era la piel de gallina que tenías...así me desperté |