|
Iba
yo caminando tranquilamente por una calle de Buenos Aires, una tarde de
verano, sin prisa pues era la hora del mediodía, descanso de mis
obligaciones, tenía en ese entonces 40 años,estaba casado y tenía dos
hijos, de quince años el varón y de doce la mujer, de repente me para
en una vidriera de la Avenida Santa Fé , una zapatería para ser más
preciso, y alcanzo a ver que en la parte lateral de la misma vidriera ,
un muchacho de aproximadamente 25 años, no me sacaba la vista de
encima. Convencido de que eran ideas mías me dispuse a seguir mi
camino, cuando veo que el muchacho me sigue a distancia, vuelvo a
pararme frente a otra vidriera, para comprobar si efectivamente era
cierto lo que me imaginaba.
Al comprobar que asi era, me propuse observarlo fijamente viendo que
este muchacho se acercaba a mi y me saludaba con un Buenos Días, calido
y que provoco en mi una sensación de placer y ansiedad.
Se presento como Carlos, yo le respondi que mi nombre era Juan Carlos, y
me invitó a tomar un café , a lo que accedí de inmediato, quiero
aclararles que nunca había tenido una relación homosexual, ni en
primcipio me interesaba, pero la calidez de Carlos me incito a conocerlo
más a fondo, Estuvimos charlando un rato largo y quedamos en
encontrarnos nuevamentge para seguir esta charla interesante, a decir de
él y confirmada por mí.Era casado, con una hermosa mujer la que le había
dado dos hermosos hijos varones, al decir de él.Nos despedimos y
quedamos en volver a vernos sin fecha fija. Pasarón dos días y al
tercero recibo en mi oficina un llamado de Carlos invitandome a tomar un
Wisky en la misma confitería donde habíamos tomado cafe días antes.
Cuando nos vimos, me ofreció ver una colección de videos muy
interesante , según él, que tenía en su casa , distante apenas tres
cuadras de donde estabamos. Accedi y de inmediato nos dirigimos a su
casa.Alli me comenzo a mostrar algunos videos porno que tenía
escondidos en su casa, lejos del alcance de su mujer y sus hijos.De
repente en la parte más caliente del video, distraído yo viendolo,
siento que su mano disimuladamente se desliza por mi muslo , lo que al
ver él que yo no decía nada, comienza a apretarme mi miembro y abre el
cierre de mi bragueta sacandomelo afuera , comenzando a pajearme
despaciosamente, y luego de repente se agacha y se lo mete todo en la
boca, ojo que el mio es bastante grueso y largo, entrandolo todo en su
boca y comenzando un movimiento de sube y baja, experimentando yo una
extraña sensación pues era la primera vez que un hombre me chupaba la
pija y por que no decirlo , tan excelentemente
mientras me chupába la pija , me pedía por favor que le apretarara
bien fuerte los pezones, cosa que lo calentaba extraordinariamente, de
repente observo su pija endurecida y me entra un deseo frenetico de
pajearlo, cosa que realizo de inmediato y mi calentura se eleva a la máxima
potencia, por lo que le propongo hacer un 69 a lo que el accede de
inmediato. Mientras el me sigue chupando yo aprovecho y le meto dos
dedos en el culo , al principio se resiste un poco pero luego de
lubricarle bien el ano con mi saliva, le entran perfectamente y me pide
mas. Ante tanmo mete y saca de mi pija de su boca, veo que me vengo y se
lo digo a lo que el me solicita que le acabe en la boca, lo que hago y
el me limpia con su lengua toda mi leche dejandome limpita la mía.No
obstante yo no puede corresponderle pues esa primera vez me resistia a
algo que nunca había hecho, cosa que más tarde si lo hice y con gran
satisfacción mutua. Pero eso es otro relato
sepan que lo que digo es la pura realidad y hoy a veinte años de
aquella vez seguimos viéndonos y queriendonos como el primer día,
compartiendo a veces esos momentos con otros amigos de inclinaciones
similares a la nuestra, todos felizmente casados.
Hasta pronto, espero les haya gustado mi relato.
|