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Ocurrio
den diciembre del 2000. Como todos los veranos pasamos los fines de
semana con mi esposa en el campo deportivo de la federación sindical. Y
al empezar la temporada de pileta ambos concurrimos a la revisación
medica habitual. Ingresamos juntos al consultorio y como cada año nos
encontramos con una cara nueva. Este año correspondía a un Dr de unos
50 años. Comenzo con mi esposa y para mi sorpresa en vez de realizar
las rutinas menores que habitualmente correspondian a estos examenes,
este Dr ordeno a mi esposa que se desnudase completamente. Mi mujer dudó,
intento desvestirse a medias pero ante su insistencia se desnudó
completamente. En principio la situación me incomodó notablemente. Ver
a mi mujer parada en bolas adelante de otro hombre me turbaba. Pero a
medida que el medico la revisaba, palpaba y miraba me fue surgiendo un
placer morboso. Creo que empezaba a calentarme ver a mi hermosa mujer en
pelotas siendo tocada y mirada por otro macho. La situación me había
puesto absolutamente erecto. Termino con mi esposa, la invito a vestirse
y a retirarse.
Y comenzó conmigo. La misma historia. Me desnude por completo tal su
pedido. Me hizo recostar en la camilla. Yo había perdido mi erección
pero aún estaba con un volumen importante que hacía lucir mi pene como
potente. Comenzo a reevisarme con mucha suavidad. Me palpaba el vientre
cada vez mas cerca de mi pubis y nuevamente mi pene comenzo a
pararse. Yo no podía ni quería creer que me estuviese excitando con
las caricias de un hombre. Me revisó el pene como nunca lo habían
hecho. Y los testiculos con total dedicación. A esta altura estaba
absolutamente excitado y lo mas grave era que el Dr estaba absolutamente
con el control de la situación. Me hizo poner boca abajo en la camilla
y textualmente mi dijo que iba a revisarme "la colita" y que
abriera bien "las piernitas". Este lenguaje en diminutivo y
casi femenino me calentaba comnpletamente. Apoyo su dedo en mi culo, y
casi sin darme cuenta en un instante tenía su dedo absolutamente dento
de mio. Estaba confundido. Era la primera vez que me pasaba, era con un
hombre y lo peor era que me calentaba a full. Su dedo entro y salió
varias veces y yo cada vez mejor. Poco a poco me decía que me estaba
portando bárbaro, que tenía una colita divina etc etc y empezaba
a rozar contra mis muslos su bragueta que denotaba una ereccion potente.
Sentía rozarme con su verga y me calentaba. A esta altura, yo que nunca
había tenido una experiencia homosexual estaba deseando como el peor de
los putos que se dejara de joder con los dedos y me metiera esa pija en
el culo. Manejando perfectamente la situación vino por delante de la
camilla, tomo mi mano y la apoyo en su bragueta. Yo lo aprete con
desesperación. Se bajo los pantalones velozmente emergiendo una
importante pija absolutamente morada. Sin dudar un instante de mi
respuesta me la metio en la boca mientra me decía desesperadamente que
se la chupara, cosa que obedecía con sumo placer. Le chupe la pija y
los huevos con unas ganas increibles. Me detuvo porque estaba muy
caliente. Me hizo parar, doblarme contra la camilla, se puso un
preservativo y me la apoyo en el culo. Estaba tan caliente que me deje
coger auqnue concierto dolor. Me decía que tenía un culo divino, que
era un putito hermoso y cosas así que me calentaban a full. Sentir mi
culo invandido de tal menera era precioso. Me cogio rapidamente. Acabó.
Me hizo vestir y me fuí. Nunca mas lo quise ver. Nunca volví a repetir
la experiencia, pero aún me caliento cuando lo recuerdo.
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