La compañera de oficina de mi novia

Todo comenzó en junio del año 2000, yo trabjaba en una oficina en Buenos Aires, lugar en el que había conocido a mi novia Julieta, con la cual salíamos desde hacía un año. Julieta tiene un culo y un par de piernas que siempre me recalentaron y obsesionaron hasta que pude levantarmela, con lo cual cogíamos muchas veces por semana porque estuve mucho tiempo recaliente con ella, asi que por ese lado estaba muy bien mi relación. Pero en ese mes empecé a notar que una compañera nuestra de oficina (en total éamos cerca de 18 personas en la oficina), la cual estaba a mi cargo, comenzó a arreglarse de otra manera para el trabajo, Fabiana, de 25 años, rubia, ojos celestes, delgadita pero con los pechos, la cola y las piernas bien firmes, siepre bien maquilladita y elegantemente vestida, era amiga de mi ex novia y yo la hice entrar a trabajar conmigo a la empresa, era también mi amiga desde entonces. La conocía desde hacía 5 años y nunca me había llamado la atención ya que siempre había sido muy discreta. En ese tiempo ella se había separado de su novio y yo lo sabía. Un viernes ella tenía que hacer un viaje y yo le dije en una charla previa en la oficina que me gustaba, lo cual la sorprendió mucho. Nola vi por unos días hasta que regreso a la oficina, en ese momento ella me pregunto que era lo que le había dicho y que no pudo de parar de pensar en eso durante esos días, que teníamos que hablar fuera de la oficina, para que Julieta no sospechara, cabe mencionar que no se llevaba muy bien con mi novia y siempre me decía que tenía que afinar mi gusto por las mujeres. Yo le dije que si quería que hablaramos, y nos encontramos unas horas mas tarde, luego de que deje a Julieta en su casa con alguna escusa. Hablamos durante un tiempo en una calle oscura dentro de mi auto, ella estaba con una remera negra y un pantalón negro ajustado, los labios pintados de rojo, muy maquillada ya que es de tez muy blanca, yo no podía dejar de mirarle sus carnosos labios. Ella me dijo que yo estaba confundido y que no estaba bien lo que estaba haciendo, que ella conocía a mi novia y que todos trabajabamos juntos, asi que en eso quedo la conversación, nunca me dijo si yo le gustaba o no, la deje en su casa y me fui. Pasaron unos días, de vernos todo el tiempo en el trabajo, mirada va mirada viene, histeriqueo, me dice que tenemos que volver a hablar. Nuevamente con algun verso nos encontramos en un lugar escondido, y lo mismo arriba del auto, solo que esta vez me confesó que yo también le gustaba, pero no aflojaba. Cuando la lleve hasta la casa, al querer bajarse del auto me latranse y ella agarro viaje, a lo que me dijo, "arranca que ahora no me voy a ir", nos fuimos con el auto a la vuelta de la casa, frene y empezamos. Comenzamos a transar con desesperación, ella tiene unos labios carnosos hermosos, y nuestras lenguas no paraban de entrelazarce, yo empecé a bajar mi mano hasta su duro culito que salto de un repingo cuando sintió mi mano y luego mi dedo. Ella empezo a gemir y yo estaba re al palo, mi pene estaba durísimo pero aun atrapado en mi jean. Seguimos chupandonos, y empece a desabotonarle su camisa, le corri el corpiño y le chupe los pezones de sus tetitas hasta gastarselos, mordisquendoselos cada vez que ella me lo pedia y notaba que que su calentura aumentaba a cada momento. Le baje el cierre del pantalon, urgue con mis dedos por debajo de su tanguita blanca y empece a masturbarla, tenía toda la vagina mojada de la calentura que tenía. En ese momento me dice que pare, me saca la mano y yo dije no me vas a cortar ahora. Para mi grata sorpresa, con su camisa desabrochada, sonrrio, recline el asiento, empezo a chupar mi lengua con la suya mientras me bajaba la bragueta, saco mi pija y mientras me miraba con sus ojitos celestes, se la metio toda en la boca, mientras la agarraba con la mano derecha, me la chupaba y pajeaba al mismo tiempo. Yo no lo podía creer, estabamos en una calle oscura a la vuelta de su casa, y me estaba chupando como nunca antes lo habian hecho. Luego de una buena mamada le pedi que pare porque iba a acabar, baje sus pantalones, no se saco la tanga, se la corri, y se monto sobre mi, y mientras transabamos a full, se calzo mi pija en su humeda concha y empezo a cabalgarme, impresionante!!!!!!. Cuando estaba por acabar, ella se saco mi pene y lo empezó a mamar hasta que le acabe como un caballo en su boca y su cara, la muy putita se tomo toda la leche, y me siguió chupando un rato mas. Luego fuimos hasta una estación de servicio, fue a l baño se arreglo y la lleve a su casa.

Con Fabiana seguimos tuviendo algunos encuentros en mi auto en calles escondidas, sin que Fabiana jamas se entere. Hoy por hoy ambas son un hermoso y caliente recuerdo.

Hasta la próxima, tengo una historia mas, pero en otra ocasión.

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