La Experiencia tan deseada

Llegué a mi casa absolutamente acalorado, ayer fue un día de terror, me di una ducha refrescante y me preparé algo de comida.

Mientras estaba comiendo entré en una de las tantas páginas de acompañantes y me dirigí a la sección de traviesas. Como ya conté en relatos anteriores necesitaba sentir la sensación de ser penetrado y por distintas razones no lo había conseguido. Pero esta podía ser la noche. Me detuve en una rubia muy atractiva, con pechos chicos y tentadores. Tomé el teléfono y la llamé. Despues de una breve descripción de su servicio y aranceles fui a verla.

Me recibió en una tanguita roja y sin corpiño. - Pasá por acá- me dijo.

Me dió un beso suave en los labios y nos pusimos a conversar. Lentamente yo iba calentándome mientras hablabamos, tenía una sonrisa y gestos muy femeninos, empecé a acariciarle las piernas depiladitas, su piel era firme y suave, el pelo rubio le caía sobre los hombros, subí las manos por su cuerpo hasta tocarle los pechos, seguíamos charlando y  subí la mano hasta acariciarle el cuello, la otra mano ya estaba sobre sus piernas y me dijo : - Hacemos un 69?. -Si, le dije.

No recostamos de costado, me puse su pene en la boca y comenzé a chuparselo despacito, pasandole la lengua a lo largo de su tronco, y luego sobre su glande, y lentamente su miembro empezó a crecer en mi boca, le pasé la lengua por sus huevos y con la mano le acariciaba las nalgas, volvía a su miembro y mi cabeza subía y bajaba tragándomela toda. Ella por su parte, subia y bajaba sobre mi pene, pasandole la lengua, y chupando. En un momento me dijo: -Querés que te haga la colita?. -Si, dije yo. Ese era el momento que estaba esperando, le dije que por favor me hiciera gozar no doler, me sonrió y me dijo date vuelta. Me acosté con la cola para arriba, ella me empezó a acariciar un poco el ano mientras se masturbaba, me dijo :- Pará la colita, Papi. Así lo hice, sentí que su pene estaba empujando la puerta de mi ano, sentí un poco de dolor, me dijo : -Abrí, bien la cola y relajate, papito. Me concentré en dejar mis músculos del ano relajados y por fin entró. - Ahhhhh, dije

- Ya está adentro mi amor, la sentís?

- Siiiii, ahhhh

- Afloja la cola, ponela paradita, así mi amor, así !!!!

- Ahhh, ahhh

- Mirá como te estoy cogiendo, ahhhh, que lindo tu culito apretado

- Ahhh, más, más, seguí, seguí !!!!

- Asi mi amor, asi, mirá que lindo como te estoy cojiendo

- Si, si, más

- Ponete en cuatro y separá bien la piernas. Me dijo

En esa posición me la metió de un golpe hasta los huevos, yo gemía de placer, con mis manos presionaba las sábanas y movia mi cintura hacia atrás y adelante, sentía su miembro adentro mio, ella bombeaba en mi culo, yo la miraba en el espejo del costado de la cama, me tenía con sus dos manos en mi cintura y su pene entraba y salía con fuerza de mi culo, yo me retorcía de placer, gemía, gozaba. Estaba cumpliendo mi fantasía.

-Ay, así papito apretame la pija con tu culito. Me decía

- Si, si, más, más, no la saques, ahhhhh, ahhhh

Finalmente acabó, y yo disfrute de sus estertores. Estaba agitado, había disfrutado la sensación de tener a alguien dentro mio.

- Vos no acabaste, papi - Me dijo

Y acto seguido se puso mi miembro en la boca y comenzó a chuparmelo con pasión, mientras yo tomé su pene y lo masturbaba. Sentía su pija dura en mi mano y subía y bajaba, mientras ella gemia chupándomela. No pude más y acabé en su boca.

Nos quedamos, uno al lado del otro por un rato, fumamos un cigarrillo, me dio un tierno beso, me preguntó si me había gustado, le dije que sí, me vestí y me fui.

Llegué a casa con la sensación indescriptible de haber tenido un miembro rigido dentro de mi ano. Acostado en la cama recordaba cada cosa que había pasado, y deseando que no hubiera terminado nunca. Me masturbé, masajeando mi culito metiendo y sacando los dedos, recordando a mi querida travesti que me había desvirgado.

Esta historia es completamente real, escribanme si quieren mayores comentarios a : arcami876@hotmail.com