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Hace mucho tiempo,
cuando tenia 12 años, era bastante inocente, en esa epoca mis amigos
hablaban de sexo se reian de mí. Un dia vi como un nene de unos 8 años
le metia la mano dentro del pantalon corto, a un vecino que tenía 16 años,
llamado Dario.
Me llamo mucho la atención pero para no pasar por tonto , no pregunte
que estaba haciendo.
Una tarde de verano se me clavaron los ojos en el pantalon y el me miro
y me pregunto si yo me animaba a meter mi mano en su pantalon, yo sabia
que eso en publico seria muy feo entonces le dije que si ivamos a un
lugar mas seguro se lo meteria.
A los pocos minutos estabamos en el fondo de su casa, supuestamente
jugando con la pelota, ahi nos sentamos y despacito me fuí animando a
meter la mano y senti como un bulto iva creciendo, y sentia como mi
corazñon se tornaba lleno de palpitaciones, algo que nunca me habia
pasado y a parte comenzaba a sentir una gran calentura.
Asi estuvimos por semanas, yo venia corriendo del colegio, hacia los
deberes y a la tarde me encontraba con Dario.
Un dia me pregunto si no queria chuparla, se la habia lavado
exclusivamente para eso, y ahi me anime y empece a saborear su salado
miembro, rigido como un palo, grueso como una manguera ( cabe recordar
que a su edad ya lo tenia bastante desarrollado y yo estaba en mi etapa
de despertar sexual), assi que a veces se la chupaba y a veces se la
manoseaba mientras el me metia su dedo por mi ano, eso me llenaba mucho
mas de calentura y asi crecia cada vez mas mi interes en saber que se
sentiria ser penetrado.
Una tarde de domingo que nunca mas me voy a olvidar, todos los del
barrio se fueron a unas piletas en La Sslada y nos quedamos solos en su
casa, ahi me llevo a la cama de sus viejos que era grande y me empezo a
besar y a manosear mi cola metiendome los dedos uno a uno y
haciendome gemir de lo lindo ( a esa altura no sabia si eso era bueno o
malo, lo que si importaba era la calentura que sentia y no me la podia
sacar ni con agua fria), hasta que por fin se saco los pantalones cortos
y ahi vis con claridad su enorme miembro grueso, negro y con la cabeza
rozada, en ese momentome puso un poco de saliba en el ano y me hizo
chuparle con frenesi hasta que estaba bien mojada, me puso boca abajo,
al borde de la cama y suavemnete me la fue metiendo al principio senti
un dolor tan grande como si me desgarrara de dolor, pero a medida que me
iva montando ese dolor desaparecia y se transformaba en placer, me acabo
en la boca y al principio no me gustaba tragarmela por el gusto mitad
menta y mitad salado pero con el tiempo me fue gustando. estuvimos asi
dos años hasta que me mude y nunca mas lo volví a ver. Pero siempre me
voy a acordar de el , por que fue quien me desvirgo por primera vez.
Aunque hoy sea bisexual y tenga mujer, me gusta tener sexo con hombres
que tengan un miembro sustancioso y beber su salado nectar caliente.
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