No hagas caso de los desconocidos

 Solo yo puedo un sabado de enero ir a la playa a las ocho de la maņana... pero el placer de esa soledad con el mar, la arena tibia con los primeros rayos cuando me recuesto al sol es unica... como fue ese sabado.

No me di cuenta, pero me siguio un par de cuadras en silencio, hasta ke me propuso un juego, simple, infantil casi: seguir caminando sin cuidarnos de los semaforos y autos, derecho hasta el fin de la calle. Sin contestarle, rei y continue mi camino... una nena buena no hace caso a nadie, o si? Siguio hablando, contandome de el, de nada y un poco de todo... me empezaba a picar la curiosidad de verlo, yo continuaba sin hablarle y no lo habia mirado. Una avenida fue la excusa: alto, de ojos claros, pelo castaņo y una sonrisa con la ke me podia vender un buzon... y yo comprarlo con ganas...

El camino siguio, llegamos juntos a la playa, su monologo ya era una conversacion en la cual empezamos a descubrir mucho en comun, y en cinco minutos senti ke nos conociamos de aņos... el mediodia se acercaba, el calor aumentaba y la gente estaba haciendo ke tuvieramos ke estar cada vez mas juntos compartiendo una simple lona... manos al azar ke rozaban el otro cuerpo, hablar al oido susurrando, la sal en los labios, nos hicieron decidir irnos.

No fue muy lejos, un par de cuadras y ya estabamos en su casa... hablar???? ja ja... de ke? ya nos conociamos... como si conociera esa casa de toda la vida lleve y me deje llevar a la habitacion donde los pies de la cama se coronaban con un gigante ventanal, con la persiana levantada, porke siempre me gusto la luz para el sexo, para ver y dejarme ver... empezamos a chupar nuestros labios, a reconocer nuestras bocas con la lengua, sacar la ropa lentamente dejando ke se deslizara al suelo, caimos juntos en la cama, ya la sal y la arena eran parte propia de nuestros cuerpos ke explorabamos con mas desesperacion con manos, boca... empezo con mi cuello, mientras sus manos estaban en mi pecho, acariciando mis pezones, durisimos... los chupaba y mordiskeaba como una golosina, recorrio mi cuerpo de a poco, hasta mi salada concha, ke saboreo profundamente, jugando con su lengua dentro mio arrancandome una a una cada gota de placer... creo ke lo pensamos al mismo tiempo, porke sin hablar me di vuelta, rogandole con la posicion ke me penetrara por la cola... empezo de a poco, jugando casi, haciendome pedir mas, mientras metia sus dedos en mi cada vez mas mojada concha...

El orgasmo no tardo en llegar... senti ke liberaba todo mi cuerpo a medida ke el me penetraba mas rapido y profundo, al mismo tiempo ke acariciaba mis tetas y recorria mi espalda con la lengua... fue un polvo espectacular en el ke grite y rogue porke me la metiera hasta el fondo, cogiendome toda, porke era de el, mi cola era suya... pero... el no habia acabado aun...

Recorde lo ke decia mama: " ke le decis al seņor por el regalo?" tome su pija con mi boca, besando lentamente la punta, y recorriendola lentamente con la lengua, comence a chuparla, la tome en mi mano, pajeandolo mientras chupaba sus huevos, uno por uno... volvi a metermela en la boca mientras con la otra mano me masturbaba al mismo tiempo...

Como habia sido desde el principio, al mismo tiempo ke acabe, lleno mi boca de leche, ke saboree completamente, limpiandome los labios con la lengua...

No hubo despedidas ni nada, el dia de playa habia sido largo..

la_morocha69@argentina.com