Polvareda

era en el fondo , en la parte trasera de la vieja casa en donde solo había un cuarto construido en madera con moho como pintura central de decorado olvidado , su suelo tenia el eterno piso de la tierra , polvorienta por la insistencia del sol que no tenía demasiado trabajo en infiltralse a traves de lo que alguna vez fue un techo, se dejaba entrever que de un lado y otro había algo más que la simple actualidad de dos cuerpos , el celeste y el terruno.
la frase ,como en casi todas estas ocaciones fue sensilla :acompañame a buscar la tijera de podar que la dejé en el cuartito.
tijera de podar, algo había que cortar ;y hacia allá nos dirigimos , él tenia apoyada su mano derecha sobre mi hombro izquierdo ,como si éste le sirviera de bastón o blazón .
el polva sacudia su olvido a cada paso que dábamos sobre el , eran pequeñas explociones en otra dimension universal;no posible de interpretar a nuestra simple mirada humana.
entonces la mano se enterneción , se volvió un capullo ateciopelado con finos y sedosos tentaculos que comenzaron por mi cuello,fueron inscribiendo lentamente un nuevo mapa dibujado con finos plumines dejando letras en extensiones de mi piel que adquirían vida propia y se volvían regiones autarquicas;las piernas , los pies , sus plantas;cada una de éllas fueron tacadas con precision certera destronando un mudo mundo que se alzaba en voces anarquicas .
cuando los gluteos fueron descubiertos y tocados con esa mano el extallido ensordeció mi pequeña unidad para porder decir yo...
me encontraba hablando con el polvo , lo lamía , entraba a mi boca entreabierta y salía de élla barro listo para darle esa forma divina de la cual diós tomo nuestra materia;el dialogo era ritmico , no musical , jadeante,tenía la presencia fragmentada de mi cuerpo y afectos, el miedo, la perplejidad , el asombro , el querer saber y hasta cierto dolor y gozo se entremezclaban hasta dejarme en una ecuación sin resolución...
desconocido, conocido...giré mi mirada hacia mi derecha y ví como el cuerpo de mucho más volumen que el mío se levantaba , aún seguía goteando gotas perladas de su miembro que comenzaba la caída; vi como lo con el pulgar e índice de su mano derecha limpiaba un nuevo gotón y se lo llevaba a sus labios y relamía suavemente unos y otros , se tomaba su tiempo.
aturdido, intentaba recobrar mi verticalida , pero la gravedad se imponía ayudada por mi perplejidad;no fue fácil volver a pararme , me llevó un poco más del tiempo usual, diría que aún sigo lamiendo ese polvo...
nos miramos a los ojos , en silencio cada uno dejó entrever la exitación , el amor ,y el don que habiamos cedido en ese día único con una eterna noche.
volvimos hacia adelante, donde el resto de los invitados estaban sentados comiendo un asado...
traía la tijera de podar en mi mano izquierda;tal esta era un buen momento para poner un pedazo de carne a la parrilla...fue un fujaz pensamiento...mientras volviá con él ;ahora su mano derecha estaba apoyada en mi hombro derecho, como el brazo de un querido.
y nos sentamos a la mesa , uno al lado del otro , yo a su derecha.
siempre me siento a la derecha de mi padre.

francof;el marquís

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