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Como
a todos/as vosotros/as que perseguíis mis renglones, a mi también me
educaron para mejorar, para progresar. De modo igual a quienes me
leéis, yo aprendí a defenderme y a diseñar una parcela inconquistable
que se traslada bajo mis pies e impide a extraños/as que me encuentro
en el camino de la vida se pongan a violar mi espacio íntimo. Sí,
todas estas cualidades defensivas forman un cocktail que llevo grabado
en mis genes y me protegen de un agresivo entorno. Pero la ciencia ha
avanzado una pasada estas últimas décadas. Tanto que enfermos/as o
accidentados/as como es mi caso antes condenados a la muerte por falta
de métodos rehabilitadores, ahora sobrevivimos con necesario esfuerzo
que antes resultaba insuficiente.
Y sin embargo abandonamos un coma o proceso regenerativo normalmente en
un hospital y ¿ qué nos encontramos ? Repulsa o rechazo social por no
hablar, caminar, reir o etcétera como marca el modelo estereotipado. Te
acercas a un/a viandante con la pacífica intención de recabar datos
sobre donde se halla esta o aquella calle o plaza y, con contadas
excepciones a quienes os agradezco desde mi resucitada parcela, pone
cara de incompresión, sonríe y acelera el paso o te huye camino
del horizonte.
" Recupera la voz y se acabó el problema ", sentenciaréis
las más estrictas conciencias mientras os sonreíis dentro de vuestras
sanas anatomías. A ese consejo sólo puedo responder a través de la
exposición de mi propia experiencia : tuve un bestial accidente de moto
y permanecí durante varios meses colgado del acantilado de la muerte. Y
cuando se escapa de una situación crítica así, ser o no ser, los para
mi superficiales valores de belleza física, estereotipada armonía
o comprable atractivo caen en el pozo sin fondo de la ignorancia.
Éramos idénticos/as en ese aspecto de salvaguarda de conocidos y
aceptados valores pero rascar la realidad de lo que en verdad somos, me
tienta a tomar la antirracista posición de afirmar que, mientras las
secuelas no sean desagradables o incomprensibles para el público
expectante o auditor, en la diferencia está el gusto. He dicho.
vaciletas@terra.es |