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Otra
vez estaba parado en la piecera de la cama 2,ahí estaba tendida boca
arriba sin ropa con un cuerpo blanco cursado por mapas de livideces,
otra vez estaba frente a lo mismo ,ya , sin leerlo sabía a lo que me
iba a encontrar y lo peor para mi pensamiento y cuerpo cansado a las 3
de la mañana era que aún me iban a faltar 3 hora más de trabajo
solomente con élla, sin contar el resto de las 7 camas que cada una
contenía lo que alguna vez fue un humano que tenía la ilusión de
vivir para siempre; cada una de esas camas estaban ocupadas por cuerpos
en agonía que solo por algunos pequeños instantes tenía la esperanza
que lo inexorable podría ser evitado, hacía tiempo que había
aprehendido que diós existe pero que no pasea por una sala de terapia
intensiva.
allí estaba al ritmo del ciclar de los 3 respiradores que ya estaban
colocados en 3 traqueas haciendo que 3 torax se incharan y desinflaran
al antojo de las manivelas que indicaban 15ciclos por minuto,500cc de
aire con una saturación de 60%de oxígeno;ahí estaba escuchando su música,su
ritmo marcial ante el pelotón que estaba dispuesto a disparar; tenía
la mirada cansada , el cuerpo a esa hora era tan automático como los
respiradores mecánicos.
alicia,gastada a esa hora de la madrugada para los mortales,cinta sin
fin del tiempo para los que vivimos en ese reducto del olimpo en donde
los dioses descienden a dar las malas nuevas;sudaba toda élla,sudor de
no parar de poner chatas ,de cambiar vías endovenosas,de hacer
aspiraciones endotraqueales para que los pocos que aún respiraban por
su cuenta no terminaran de ahogarse en su propia mucosidad;su ambo , tan
mojado como élla se adhería a cada una de sus curvas ; como era blanco
, o lo que podía quedar de ese color , dejaba traslucir su pequeña
bombacha angosta que se undía en sus pliegues seguramente aún más húmedos
,de color negra.
no muy descuidadamente tenía sus dos botones de su casaca
desprendidos,el trabajo y sus curvas que se ondulaban en cada tarea
vertiginosa que el no tiempo daba , danzaban con ritmos de pezones
erectos por la adrenalina que algunas muertes iban produciendo.
pero estaba demasiado cansado , y aún me faltaba la paciente de la cama
2.
tomo su ficha que colgaba de la cama y leí:
87 años
femenino
diabética insulino dependiente
miocardiopatía dilatada
insuficiencia renal crónica con diuresis conservada.
bla, bla, bla,....
pensé para mí: otra vez me dejaron un regalito no resuelto,seguro que
está con cetoacidosis diabética ,voy a tener que hacer una diálisis
en agudo y por supuesto buscar la causa de la descompensación;¡me cago
en el tipo que me dejó la guardia sin resolver!
alicia;preparame el campo para colocar una subclavia ,ponele una máscara
de oxigeno humedificado al 35% y traeme una sonda vesical que quiero
saber cuanto mea por hora.
ahí estaba otra vez entrando en un cuerpo humano esta vez el de una
mujer de 87años con una aguja de un calibre de 10milimetros por debajo
de la clavícula para llegar a la vena subclavia y desde allí hasta la
auricula derecha en el mismo corazón.
extraña sensación me producía hacer esa maniobra ,eso de clavar en su
carne una aguja y sentir en su cuerpo y en su rostro una tenue expresión
de dolor , no dejaba de conmoverme; casi sin poder reconocerlo ,de
exitarme; siempre que hacía una maniobra en donde debía invadir un
cuerpo con objetos de acero quirúrgico una presencia de presición
aparecía entre mis piernas.
esta mujer apenas respondía a las maniobras de dolor, estaba con un
nivel de sensorio casi comatoso; poco y nada podía sentir lo que estaba
haciendo en su cuerpo ,con su cuerpo ;y tal vez tendría que colocarle
un tubo endotraqueal.
coloqué mi estetoscopia sobre el torax y me dispuse a escuchar como
siempre los signos de lo inevitable; ya era una rutina , una y otra vez
mis oídos se adelantaban a los desenlaces;palpé el abdomen y me
dispuse a colocar la sonda vesical;separé con mis dedos pulgar e índice
de mi mano izquierda los labios mayores,o lo que podía quedar de éllos
en una concha de 87años,separé los menores, que eran un recuerdo anatómico
y me dispuse a buscar el orificio de entrada de la uretra; entonces me
asaltó de los obscuro mi época de estudiante en las mesas de morgani
donde era insasiable ante los desconocido y me detuve...
busqué donde esa mujer de 87años alguna vez pudo haber tenido eso
anatomicamente llamado clítoris;ví una disminuta prominencia como un
granito con pus en la cima , y con el dede medio de mi mano izquierda
comencé suavemente a rosarlo,una y otra vez,con ritmo,dejé que mi dedo
medio dance su desenfado sobre ese vestigio rudimentario; mi mirada
depositada sobre los gluteos empapados de alicia y su negra bombacha que
se restregaba perdida en su vulva se acoplaron a esa danza lujuriosa...
sentí que eso se iba inchando,que iba aumentando su tamaño al mismo
compás del aumento de la fricción, y noté que ese cuerpo flácido se
iba entumeciendo y la cadera y el torax seguían el ritmo frenético y
desenfrenado del dedo medio.
mi verga también aumentó su volumen;no se de donde obtuvo la invitación
para ese baile...pero ahí estaba.
me detuve más de lo necesario colocando esa sonda vesical...el tiempo
que demoró escucharse unos jadeos profundos y espasmos contorneantes
desde la profundidad misma de la traquea y desde un cuerpo ahora terso y
con los pezones erectos.
alicia trajo el tubo endotraqueal , para élla no había duda , ya habría
que colocarselo...
mostró en su rostro no estar de acuerdo con mi desición de esperar un
poco la evolución; élla tenía años de enfermera de terapia intensiva
y sabía cuando a un cuerpo había que meterle algo.
dormité 3 horas ,eso era algo imposible en mí ;pero ocurrió...
comencé con mi rutina, a revisar a cada uno de los pacientes;era automático
y sistemático,sabía que tenía que buscar en cada uno , que tenía que
pedir para corroborar lo que pensaba;hacía años que lo practicaba, no
había sorpresas...
sentada , en la cabecera de la cama 2,con un halo e luz en su rostro
dorado y una sonrisa dibujada por leonardo en ese enigma que lleva más
de 400años ;me acerque y apoyé mi estetoscopio sobre el foco mitral y
los pezones se erectarón con la sola cercanía de los dedos de la mano
derecha que sostenía la campana del auricular;no eran pezones de 87años,eran
turgentes,en plétora frutal...
con el estetoscopia apoyado en el torax pude escuchar una suave vibración
que decía:
quiero de su otra medicina...
francof@uol.com.ar
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